viernes, 29 de enero de 2010
Prodigioso arte de ver
De dejarse ir en la contemplación, de extenderse suave y largamente por el mundo, de dejar que el tiempo, ese ente que nos hemos inventado para creer en la eternidad, nos acoja en su trama inabarcable de segundos.
miércoles, 27 de enero de 2010
Mundanal ruido
Y como este espacio debe construirse, primordialmente y siguiendo al maestro Hiriart, de miniaturas y digresiones, con la pretensión si acaso de alguna vez tocar el arte del aforismo, tengo la reflexión de la tarde:
Deja para mañana todo lo que no quieras hacer hoy; si la suerte te acompaña podrías no despertar de un sueño eterno...
Deja para mañana todo lo que no quieras hacer hoy; si la suerte te acompaña podrías no despertar de un sueño eterno...
viernes, 22 de enero de 2010
Y bueno, ¿a qué se debe?
El tema no me deja desde que lo elaboré ayer y me lleva a uno más amplio y apasionante: ¿cómo sucede que uno relaciona ideas?¿cómo es que vagamente sabía que mi uso de "Los Trabajos y los Días", bello nombre procedente de algún clásico, rozaba las despreciadas fronteras del plagio, pero aún así estaba convencido de que era producto de mi inventiva, de mi capacidad de paráfrasis?¿cómo se puede olvidar y al mismo tiempo mantener con prístina claridad el fragmento de un recuerdo? El asunto no es trivial, porque nos lleva a la médula misma de lo que significa procesar la realidad, construir el pasado a través de la memoria, el futuro mediante la expectativa, esas labores que han caracterizado a la mente humana y son la base misma de la civilización.
jueves, 21 de enero de 2010
De dónde viene
Lo que pomposamente llamamos cultura - sin meternos en retruécanos antropológicos - es un ente inaprehensible, por decir lo menos. No sé quién definió alguna vez que cultura es lo que nos queda cuando hemos leído mucho y olvidado todo. El enunciado me gusta porque puede aplicarse a mis escarceos intelectuales. Así, el título de este blog, que me parece la mar de poético, fue tomado de un clásico de Hesíodo, cosa que yo explícita, conscientemente ignoraba. Lo ligaba originalmente con una paráfrasis que mi ocurrente inventiva había ideado sobre el título de otro clásico, este de Proust, que aludía a "placeres" en lugar de "trabajos. Así, "Les Plaisirs et les Jours", que no he acabado de decidir si se trata de una obra maestra o de un magnífico embuste, me dieron el ya perdido párrafo introductorio de un blog precursor que tenía como epígrafe: "Causas para parafrasear a un francés".
Ahora es la siempre acomedida Wikipedia la que me ha restregado en los ojos el tamaño de mi ignorancia, solamente comparable con la suya: al buscar en Google el sitio del antiguo y perdido blog aparece Hesíodo y la necesidad de superar la Teogonía y leer algo más del ilustre heleno, para así justificar la inspiración de un nombre, eso sí, la mar de significativo.
Ahora es la siempre acomedida Wikipedia la que me ha restregado en los ojos el tamaño de mi ignorancia, solamente comparable con la suya: al buscar en Google el sitio del antiguo y perdido blog aparece Hesíodo y la necesidad de superar la Teogonía y leer algo más del ilustre heleno, para así justificar la inspiración de un nombre, eso sí, la mar de significativo.
Como primera entrada
Podemos empezar desde donde sea. Podemos iniciar preguntándonos si los que esto leen realmente puede decirse que existen. Podemos detenernos por un momento y observarnos, percatarnos de lo extraordinariamente extraño de nuestra existencia, del hecho de que nos vemos a nosotros mismos y nos aplicamos el pronombre "yo".
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